lunes, 2 de julio de 2012

Diez


Un día caracterizado por un atroz y confuso desbarajuste. Mientras se queman miles de hectáreas a veinte kilómetros de mi casa, España gana la Eurocopa y el país se hunde en la más impúdica inmundicia. Tengo la repisa de la ventana llena de hojas de árboles calcinadas que el viento ha traído hasta mi casa. En el salón, resuena todavía el eco de la repetición de los gritos del comentarista en los cuatro goles que han llevado al país a la victoria. He llorado en el partido, sin ni tan siquiera sentir pasión por el fútbol. Puede que haya gente que no entienda el porqué de este sentimiento, pero el hecho de que la justicia española sea deplorable no significa que yo deba ser menos patriota. No hablaré de convicciones teocéntricas, ideales republicanos o principios nacionalistas... Nuestra existencia es mucho más simple. No es necesario fundamentarlas en complicadas e intrincadas teorías existenciales o en absurdas e hipócritas persuasiones de miserables y mezquinos diputados de poca monta que llevan nuestra realidad económica en volandas. No me importa quién gobierne, todos lo harán mal, probablemente. Yo amo a mi tierra, sin precedentes... A su mar de verde y morado, su lluvia calurosa, su olor a azahar entre los naranjos, sus atardeceres, sus calles, sus campos, su acento, sus malas palabras, su vida y sus cielos, poseedores de mis musas. Nací aquí, en Valencia, un mes de febrero, al mismo tiempo en que comenzaban a nacer los tulipanes y las violetas entre el gélido ambiente del invierno. 
Dejo aquí uno de mis cuadros favoritos. Un retrato impresionista que refleja la impoluta perfección de los tonos del sol que bañan las costas de mi tierra, así como sus oficios de siempre. Escena congelada por la paleta de aquel que también nació en un invierno valenciano del siglo XIX. Alguien que amaba a su madre. Alguien que amaba a su tierra: Joaquín Sorolla.


Pescadores valencianos. 1895
Joaquín Sorolla




3 comentarios:

  1. Pocos, cada vez lo demuestras más.
    Estoy segura que ese intenso sentimiento nos será útil en unos días...

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  2. Esta marea roja de fuego...es horrible.
    La vida tiene estos clarooscuros, debemos disfrutar y debemos ver lo que HAY que MEJORAR!... nunca ver un solo lado...

    Amar la tierra propia dice mucho de uno mismo ;)

    Besos abisales

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  3. Gobernamos mal esa es la cuestión. Nada aprendimos y los políticos, si están podridos, es porque surgen de una sociedad podrida! Qué deshashtre!

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