domingo, 17 de junio de 2012

De enfados varios, con el mundo.

Hoy es uno de esos días en los que me cagaría en la madre que parió a más de uno. Siento si suena duro, ya sé que son palabras obscenas, pero en momentos así, la cólera me recorre atropelladamente el cuerpo, resquebrajando y cuarteando todo lo que encuentra a su paso, hecho que se proyecta en mi conducta hacia el resto de 'seres vivientes'. Voy a obviar, por una vez, la retórica, las florituras y las buenas palabras, haciendo un compendio de vocablos donde quede reflejada la puta realidad que alimenta a un mundo plagado - al más puro estilo de una epidemia catastrófica- de apocados pusilánimes sin oficio ni beneficio. No hace falta ir tan lejos, pues estas personas, al menos, pueden ser tachadas de ser "seres carentes de metas" ( tienen la palabra "meta" en la definición de su perfil... Algo es algo.) Me enherba totalmente la conducta típica (con permiso del Código Penal) del colectivo que puebla la vida. No sé si soy yo o es el resto (lo digo por aquello de: " Tendemos a mirar la locura de los demás, antes que la nuestra") Se me ensartan los nervios, convirtiéndose en una rabia exasperada que coloniza mis venas. Gentío. Personas. Populacho... Uno detrás de otro... Cuál de ellos más injusto, más egoísta, más vil, más rastrero, más indigno, más cretino, más egocéntrico, más papanatas... Más imbécil.
(...)

Acabo de recibir noticias de alguien muy querido mientras escribo esto. No ha hecho falta hablar mucho para percibir mi estado. Dicho y hecho. Me voy a ahogar penas en tequila.

4 comentarios:

  1. Ánimo, Laura. Hay días horribilis.

    Un abrazo.

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  2. nunca pidas disculpas escribe como quieras, escribe palabras obscenas, esas las que más. se libre al escribir y pierde el respecto al lector.
    un abrazo.

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