lunes, 27 de febrero de 2012

Dulces abriles

Aunque la gran mayoría de mis líneas versen sobre bohemios sentimientos, me encanta pensar en el motivo por el cual los redacto: Una tierna juventud... 19 abriles embriagados de incoherencia crónica. Lo mío ya es una patología... Una arritmia sin remedio... Un saber estar, a la intemperie de la vida... Siendo presa fácil de la infausta locura. Las improntas del pasado marcadas a fuego en mi carácter no hacen que repudie cada momento vivido... Al contrario. Al fin y al cabo todo forma parte de la historia... De nuestra más personal cronología. Desde una lágrima, hasta una gota de café derramada sobre una camisa blanca... Todo. Ayer, en una de esas densas conferencias de Derecho Internacional, el ponente sentenció: "La juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo... Y yo, ya he llegado al límite de esa sanación." Espontánea máxima tremendamente sagaz... Efectivamente es una enfermedad, pero adoro esta dolencia... Me encanta ser la materialización de un impetuoso acopio de hormonas revolucionadas... Haré honor a ello, eternamente. Lo anuncio ya, con carácter previo a una decadencia inexorable.

2 comentarios:

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  2. Muy pesimista en la frase final...Te queda TODA una vida por delante, con muchísimas experiencias en ella...buenas y malas, está claro, pero yo estaré contigo...para compartirlas, para hacerte reír en las buenas y secarte las lágrimas en las malas... Tu siéntate en la nube y siente de forma bohemia, si te caes de ella ya te levanto yo del suelo.
    Solo tienes 19 años, empiezas a vivir ahora, empiezas a escribir tu historia, con anécdotas fugaces y difusas de tu pasado que quedarán como un prólogo en un libro...
    Desde aquí, ves forjando los recuerdos uno a uno, en tu cabeza, o aquí, el día a día de tu vida. (Eso si, espero aparecer por alguno de los dos sitios, mejor si es en los dos.. ^^ jijiji)
    Y como te he dicho antes...

    "Mirada de cerca, la vida parece una tragedia; vista de lejos, parece una comedia. Nunca te olvides de sonreír, porque el día en que no sonrías será un día perdido. La vida es una obra de teatro que no permite ensayos. Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive cada momento, antes de que baje el telón y la obra termine sin aplausos".

    Y por último...algo ya, muy evidente...


    TE QUIERO MUCHÍSIMO.

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