domingo, 16 de diciembre de 2012

No sabe, no contesta.

Yo era aquella que creía suyo el control propio. A veces pienso que no tengo ni un mínimo vestigio de conocimiento sobre mi interior. Vivo en un mundo paralelo, con la más utópica vesania por bandera. No sé lo que siento, ni lo que quiero, ni porqué lo pienso, ni porqué no dejo de pensarlo... Creo que es más que un juego de palabras. Simplemente, se está convirtiendo en algo más que un simple juego, y yo no me estoy dando cuenta... Nadie se está percatando, hasta el día que nos estalle en la cara, a bien o a mal, pero tanta tensión y tanta pasión confinadas nos son más que el preludio de, como mínimo, algo fuerte. No sé si se materializará en lágrimas, o si rodarán botones arrancados por el suelo... No lo sé. Dejemos que pase el tiempo, en contra de mi voluntad, puesto que no hay actitud que odie más que la que alude a vivir en una posición puramente pasiva. Soy defensora del hecho de actuar pasionalmente en todas las situaciones... En todas. Actuar, sin importar lo que pueda ocurrir después... En esto, y conociéndome, no sé porqué permanezco paralizada.  Al fin y al cabo, yo sé lo que va a terminar pasando. Soy visionaria de lo evidente, cosa que tampoco tiene mucho mérito. Podría decirse, por tanto, que soy realista sin diagnosticar. Realista con temor a la realidad. Esto es la proyección de múltiples carencias que uno tiene cuando es niño.
Esto del amor, señores, es una embrollo caótico y un hilo prolongado que, sin condescendencia atraviesa el alma. Aunque no quieras. Aunque te duela. Nadie se libra. 




domingo, 9 de diciembre de 2012

domingo, 25 de noviembre de 2012

Arena

Hay momentos en la vida, que son determinantes, igual que esos suspiros que tienen siempre la última palabra. Vivo constantemente sumida en un compendio de sueños... Pensamientos varios que bailan con sentimientos y me inundan el corazón de utopías. Aun así, todo es un maldito sinsabor. Mis sensaciones bailan tangos durante el día, llevando la lascivia en volandas y masticando una jodida tensión carnal... Es lo que tiene ser de sangre caliente. A pesar de todo, este erotismo hereditario no sirve para nada. Todos los hombres que pasan por mi vida son como el gas: Volátiles. Nunca dejo que nadie se quede, cosa que va contra mis principios, puesto que pertenezco a la vertiente de los amantes de las relaciones largas. Creo que tengo un problema... O tal vez soy demasiado exigente. No pido tanto, creo. Supongo que no todo el mundo piensa de este modo y no se detiene en trivialidades de tal índole... Aun así, creo que todo son detalles... Las pequeñas cosas pueblan la vida. Donde alguien encuentra un beso, una caricia, una mirada, una sonrisa, un "te quiero", un suspiro... Yo veo, siento y transmito otras cosas. Digamos que soy más trascendental. No sé, yo no beso, estudio sin mirar. No acaricio, mantengo conversaciones a través de la piel. No miro, traspaso. No sonrío, intento confundir y hacer estremecer al otro al mismo tiempo. Creo que la frase que más me han repetido en esta vida es "tienes unos ojos muy bonitos"... Pues bien, esta mañana me he mirado al espejo y los he visto vacíos. Suelo tener un leve destello crónico en las pupilas, pero últimamente no está. Tengo la vista cansada de intentar ver "más allá"... Hoy por hoy solo veo un acopio de historias dormidas que, sinceramente, no sé a qué hora despertarán.

miércoles, 24 de octubre de 2012

300.000.000 m/s

El tiempo es un desafío constante. Me reta a mi y al mismo tiempo también provoca a la luz, creyendo que puede viajar más rápido que ella... Lo peor, es que es cierto. Los instantes y las historias se aceleran y corren por la esfera del reloj vertiginosamente. A veces, me da miedo... Otras veces sonrío por tener el placer de, simplemente, vivir la vida.
Hay una máxima, que un estudioso del paso del tiempo y de los efectos de éste, sentenció:
"La vida no significa 'vivir', sino saber para qué se vive"
Nicolae Iorga (Historiador)

Sé perfectamente para qué estoy aquí. Lo mejor de todo es que todavía hay mucho por descubrir, y eso indica que todavía queda un valioso porvenir y una vida, para ser vivida, en el sentido pleno de la palabra.




Tengo los segundos en mis manos.
Aprovecharlos, viviendo hoy como si mañana no fuésemos a despertar.
Esa es la cuestión.



jueves, 4 de octubre de 2012

Recuerdos de Alaska

Vuelvo a colgar este texto que escribí hace unos meses, en honor a los elogios brindados hacia su retórica, por parte de una amiga. Me lo recordó y lo he buscado. Sigo sintiendo al pasear la vista por sus líneas. Espero que os guste.
Muchos besos.


Tal vez en el limbo, duerma todavía la sombra de tu sonrisa, esa que a día de hoy no puedo ver.  En un intento de elaborar un compendio descuidado de preudo-recuerdos empolvados, sufre titubeante la demora de lo que aun no fue.... Memorias no escritas en ninguna pared. La soledad se pasea hoy por el corazón entre gritos, mientras yo, discuto con la vida... Y cada cual, peleando con su bandera en una contienda de dos...  Yo, con la noche de testigo, bailo con el tiempo, con su velocidad intrínseca llevando por vestido... Huyendo de los deseos y matando por prejuicios... Siendo odiosamente masoca. Resuenan por aquí protuberantes latidos de impaciencia, en un tono cada vez más fuerte... Abro camino al andar, dañándome con la maleza solvente que osa emborracharme a base de crudos interrogantes. Todo lo que pienso, lo guarda bajo llave mi amigo el silencio. Como el día y la noche... Dos enamorados imposibles, que se persiguen mutuamente sin llegar nunca a encontrarse. Así somos. Dos vagabundos merodeando por la vida con la brújula atrofiada. Busco tu Norte... Sin saberlo, tú buscas mi Sur. Registro entre corazones con el pretexto de encontrar la serenidad norteña... Una viril medicina para la sinrazón que hoy sazona mis motivos. Tú buscas el dulce y cálido temperamento del Sur, sin saberlo... Y así estaremos, igual que el día y la noche... Sin encontrarnos. Viajemos a Alaska y allí, sin dormir, desde la barra de un bar desierto, contemplemos la aurora boreal, ese fenómeno en el que la noche y el día se hacen el amor, desprendiendo destellos de una pasión recluida... Tal vez allí, nosotros también seamos compatibles.
Mi corazón me habla de ti constantemente... Charlamos y de vez en cuando, me cuenta historias de mitades, de whisky escocés compartido, de amor desmedido, de culminaciones, de pasiones, de miradas rasgadas, de voces entrecortadas, de sábanas mojadas, de lágrimas ebrias de locura, de manos entrelazadas, de sueños por cumplir... Suelo tomarme un café con él mientras me cuenta todo eso... A menudo coincidimos en los deseos... Vivimos juntos en el mismo cuerpo. Él quiere que lo puebles... Mi piel pide a gritos tu epidermis... Y yo, te quiero a tí.
No es verdad que el tiempo se esté acabando... Queda mucho whisky por derramar, mucho humo que exhalar en conversaciones acompañadas de cigarrillos con sabor a grandes planes... Pero ven. Quiero protegerte de este frío, similar al gélido ambiente de Alaska, lugar al que iremos y desde una habitación de mala muerte, le daremos sinfonía a la aurora... Mi piel con tu epidermis. Latido contra latido. Pasión, por recluirte y vivirte... Sentirte. Brújula rota. Caminos separados. Háblame, querido Tiempo, y dime si es verdad que pones cada cosa en su lugar. Me debes a alguien. Me debes unos ojos, unas manos y una voz. No tardes en cumplir con tu palabra.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Sin protocolo

Llevaba tiempo sin pronunciarme y sin hablar con el silencio. Hoy he estado todo el día estudiando y he tenido la oportunidad de dedicarme pequeños golpes de minutero para dejar la mente en blanco pensar, llorar y reírme yo sola. Sí...soy así de multifacética. El Derecho civil de este curso es bastante cargante: Obligaciones y contratos. Confieso que, mi amor platónico en materia de asignaturas me ha defraudado... Le ha reemplazado un tal Penal, rígido, punitivo, pasional y de voz ronca. Supongo que será el morbo del impacto, de la cruda realidad, de la perturbación humana  y al fin y al cabo, es la asignatura que mejor refleja el dominio que tiene un abogado sobre las conductas punibles del hombre.
Últimamente sólo pienso estupideces. He enamorado a muchos hombres, y yo me he enamorado de mi carrera. Mi actitud puramente utópica se ha convertido en un pasotismo asombroso frente a todo. Se me acumulan por momentos las sensaciones... Lo cierto es que he de reconocer que he vendido la razón a la suerte, sin dejar de ser consecuente y que echaba de menos la máquina de café de la facultad. Sigo precisando el humo. Hoy por hoy, hay sonrisas que caen a plomo en mi pecho y me arañan el alma con silencios sordos.... Aun así, sigo fijándome en las manos de los hombres y continúo dando abrazos mientras a mi me dan polvorientos cañonazos. Llevo en vena las tormentas y cuando intento ahogar penas en cerveza, las hijas de puta flotan. La vida y yo, vamos a destiempo. Tengo ganas de volver a nadar en el mar en ropa interior y de quitarme el sujetador, haciendo honor a una injustificada rebeldía y derrapando entre miradas. Me encanta recordar la manera en que la vida me sonríe cuando me deslizo por su ombligo. La verdad es que, hoy por hoy, la connotativa protección de una espalda masculina, el morbo de unas manos grandes, el adorable y sensual descuido sucio de la barba de días, unas cuerdas vocales rotas que emitan melodías ásperas, y la ausencia de forma en una cadera varonil me importan más bien poco, a pesar de que en un estado normal, toda esta descripción de vicisitudes lascivas me vuelven loca. Hoy me da igual todo... No me está importando ni este texto... No estoy cuidando las formas, ni la retórica... Sin protocolo. Voy a dedicarme al buen uso de la existencia, aunque vaya contra mis principios. Me tiraré en el suelo, para abrirle las piernas a la vida y follar con el destino. No mentiré a mi corazón, que el pobre tiene magulladuras agridulces provocadas por ataduras de sentimientos desordenados. Me mantendré despierta, me quedaré a vivir en un sentimiento y permaneceré inmóvil en el linde fronterizo entre dos labios. Solamente me perderé el respeto mientras hacemos el amor y seguiré sintiendo, como siempre, la satisfacción de llorar sin taparme la cara.
He reconsiderado las cosas y he decidido que nada, absolutamente nada importe, y a la vez, que todo empiece a importar de verdad.


Llueve... No digo más.




martes, 25 de septiembre de 2012

Lío

La vida me está apretando demasiado las tuercas del corazón, ese lugar donde residen mis sensaciones y también mis sentimientos. Sentimientos ... Esos locos abstractos que se mezclan y lidian en algarabías mortales dentro de mí. No entiendo nada.
Qué puto lío de vida.

martes, 28 de agosto de 2012

Papel cebolla

La estupidez me lleva a esto: A estar a la 01.00h de la madrugada de un 27 de agosto en la azotea de mi casa, escribiendo y sincerándome conmigo misma. Es irónico pensar que estoy redactando prácticamente a oscuras, palpando el papel a tientas (mi letra lo corrobora). He subido aquí a hablar de mi vida con la luna, y a pesar de haber algo de luz, no veo lo que escribo. Es una situación sarcástica porque paralelamente en mi día a día ocurre exactamente lo mismo. Siempre me acompaña una leve claridad, una incandescencia luminosa brindada por la satisfacción de mis relaciones personales y mis logros, pero ... ¿Y qué? Sigo escribiendo en mi diario con mala letra y con atroces tachones antiestéticos. Algo falla... Me falta algo. A pesar de que llevo bastante tiempo practicando con caligrafía, mi letra sigue siendo deplorable y ello es un agravante para darle menos sentido a mi historia según el Código de lo Superficial, cuerpo legal cuyos ilícitos e irrazonables preceptos son los mueven el mundo. Llevo tiempo malgastado cargado en la espalda... Y me pesa. Me pesa. Los cuadernillos de caligrafía de una línea me provocaron una pérdida atronadora de la motivación. Era demasiado aburrido escribir frases siguiendo el límite perfecto e impecable del reglón, sin altibajos, ni borrones, ni bordes arrugados... Los cuadernos de cuadros terminaron agobiándome. El intrincado trazo y ese cruce de líneas odiosamente complicado me empujaban a la indecisión crónica. Terminé arrancando las páginas, fruto de la rabia, porque las líneas que redactaba no contenían la musicalidad que yo pretendía y, cuando intentaba componer poesía en los momentos clímax, no me rimaban los versos. No sé si el problema era yo, por el repentino, justificable e indiscutible abandono de mis musas líricas,  o era el papel cuadriculado sobre el que escribía. Rompí las páginas de aquel cuaderno en mil pedazos. Recuerdo que estaban manchadas de lágrimas rabiosas, fluidos y tinta agresivamente derramada. Quemé sus hojas y me prometí no volver a escribir más en cuadrícula. Me quedé el gusanillo de aquel cuaderno y lo guardé en la caja donde siempre guardo el sabor de lo agridulce. Cada vez que lo miro, me detengo y lo observo: Es la descripción - no verbal -  perfecta de aquel cuadernillo. La forma sinuosa, ondulante y serpenteante me trae el recuerdo de la dificultad que mi mente experimentaba al enfrentarme a él. Aún así, esa complejidad me atraía, me absorbía, me ponía... Supongo que por eso terminé quemando sus páginas en aquella playa, donde todavía hoy, sonrío con el reflejo de su arena al recordar la editorial de aquel cuaderno.
Me he cansado; no quiero límites. Rechazo las barreras y repudio las asfixiantes líneas divisorias que se aferran de manera hipócrita a lo correcto. Quiero escribir en hojas lisas, para redactar libremente, como verdaderamente indica mi carácter, haciendo cosas grandes, incompatibles con el olvido. Quiero dibujar poesía en hojas en blanco ... En láminas de papel cebolla, llevando su característica transparencia como principio inquebrantable. Este tipo de cuartillas tienen para mí cierto atractivo. No son hojas normales y se alejan bastante de lo corriente. La pasta de la cual están hechas, primero es molida, luego blanqueada y posteriormente diluida en agua. Finalmente las láminas se endurecen con la atmósfera cargante del ambiente. Se hacen fuertes con el proceso. Son páginas tratadas, folios corridos...Es papel vivido. Quiero escribir en ese tipo de material, con el fin de que al hacerlo, la luz del sol no refleje y como correlato los rayos de sol impacten en mis pupilas ahogándome en la confusión, en el desorden y el desconcierto. Quiero que penetren y lo traspasen todo. Preciso claridad resplandeciente. Necesito sinceridad. Me encantaría poder escribir historias en ese tipo de papel... Describir formas de caminar y modos de vida de individuos que se dejen llevar por el bombeo atropellado de su corazón. Mi retórica y mi pecho serían capaces de escribir preciosas crónicas que narrasen las memorias de almas abrazadas y pieles que, los viernes por la tarde, hacen el amor fundiéndose en una lasciva simbiosis de amor - odio apasionante.

Unos... Otros...
Quiero ser la locura que te atormente y el confidente de tu pecho. Quiero cerrar los ojos y ponerme en contra del viento. Quiero dormir contigo en invierno y acostarme en la carretera un día de lluvia, contemplando cómo ese torrente vertical de agua nos clava en el suelo. Quiero saber que te quedarás luego...

 Quiero irme a vivir con tu vida.





viernes, 24 de agosto de 2012

Una nota de agradecimiento

Estas líneas carecen de grandilocuencia en cuanto a vocabulario, y por supuesto se alejan de estar abocadas a la adulación y al halago. Son palabras que suenan a trivial tópico, pero simplemente, me gustaría agradecer esas profundas máximas que muchos de vosotros depositáis bajo mis textos. Del mismo modo que yo plasmo reflexiones y pensamientos enmascarados con retórica, vosotros, con vuestras palabras, me empujáis a la introspección, haciéndome pensar a niveles verdaderamente trascendentales. Todos los halagos hacia mi prosa, me hacen sonreír (literalmente), me recuerdan una vez más que pertenezco de manera acérrima al mundo de las letras y sobre todo, me nutren como persona. En ocasiones, os leo y pienso que no merezco vuestras palabras. No intento resguardarme bajo un fingido subterfugio, ni intento cubrir la odiosa pedantería que caracteriza a muchas personas, ni tampoco pretendo mantener el decoro... Odio la falsa modestia. Sencillamente, intento agradecer de todo corazón vuestra presencia. Muchas gracias por perder unos minutos de vida leyendo mis jóvenes memorias.

Este espacio forma parte de mi vida. Hace unos meses me tatué en la pelvis una pluma, en honor a la retórica, a las letras. Lo tatué en mi vientre porque lo considero como una cualidad heredada por vía materna, generación tras generación. Con ello podéis imaginar hasta qué punto esto es importante para mí.

Gracias por, hacerme feliz, con unas pocas palabras.

Laura

jueves, 16 de agosto de 2012

Por la puerta de atrás.

Hoy, mi inspiración se ha ido de copas con mi sonrisa, del mismo modo que mi retórica se ha quedado dormida con la luna. Aun así, de manera muy técnica, pobre y pedestre lo expondré, simplemente por el mero hecho de plasmar el sentimiento... Sin ningún otro tipo de fin. El otro día, me di cuenta de que no me conocía. No sabía quien era. Me sorprendí a mi misma. No me había percatado nunca de que era tan valiente. Me caractericé siempre por tener valor, pero tenía mucho más coraje escondido. La vida sabe jugar a las cartas mucho mejor que yo, y perdí ante ella en aquella partida sobre la mesa de  Blackjack, porque no comprendí nunca las reglas de ese juego. Supongo que será por aquello del aprendizaje basado en el shock, pero básicamente, me pegó una ostia que todavía me duele. Me puso al límite, rozando la frontera y la línea divisoria entre la templanza y la locura. Dejé de ser coherente, aunque no fallé a mis sentimientos. Me demostré que tenía más agallas que otros y como correlato, me di cuenta de que no valía la pena. Literalmente, no merecía "mi pena".
Mi madre siempre dice: "Cada uno queda por lo que es"... Puede que tenga razón. No me da miedo nada, y reto a cualquiera, pero que venga con provisiones. Lo más importante, es la honestidad, la lealtad y la coherencia. A partir de ahí, ya podrá lidiar conmigo para terminar enredándose entre sábanas. Mientras tanto, quien carezca de eso, puede irse por donde ha venido... Por la puerta de atrás, que es por donde suelen entrar todos los cobardes.


sábado, 28 de julio de 2012

Carta de madrugada


No sé bien si esto se debe a la sublevación hormonal que provoca la menstruación en todo cuerpo femenino… Supongo que sí, y más sabiendo la insurrección de sentimientos que se producen en mi pecho cuanto la condición de mujer aparece pisando fuerte en mi vientre cada mes. Siempre interpreto que, de alguna manera, la naturaleza me pone a prueba  y me recuerda en cada punción mi capacidad para dar vida más allá de la mía. Es el precio que me toca pagar. Sabes que tengo bastante facilidad para enlazar unas cosas con otras, dándole vueltas a todo, hasta terminar planteándome tesituras insospechadas. Ha habido hoy un momento en el que me he visto tumbada, con una mano en el abdomen, otra en la frente y pensando en las mil frases con sabor a sueños que hemos intercambiado durante todo este tiempo… Te juro que esas tropas de palabras me asaltaban armadas, con provisión y bastimento suficiente como para derrotarme el alma sin contemplaciones. He recordado… y he seguido construyendo utopías, para variar.
No sé por dónde empezar, porque hoy he ido demasiado lejos en materia de sentimientos. La vida bohemia, bajo secreto de sumario, ha actuado partiéndome en dos, en una partida de ajedrez esta tarde. Me ha dejado en jaque, aniquilándome los caballos, consumiendo y arrasando con la protección de los alfiles y dejando las torres en una laxa flaqueza. Me ha puesto las cartas sobre la mesa y me ha recordado, sin precedentes, que el tiempo que nos sostiene es pura pólvora.
 Supongo que utilizaré mi procedimiento de explicación preferido: La inducción. Iré de lo particular a lo general. Puesto que soy amante de los detalles y del cultivo continuo de los sentimientos, partiré de uno de estos últimos: El temor. Tengo miedo, bastante miedo. No te hablo de mis peculiares fobias a las alturas, las grandes masas de agua o el aire comprimido en los globos… Intento hablarte, con estas líneas, de situaciones trascendentales que van siempre “más allá”…

¿Te has parado a pensar alguna vez en que el infinito solo es un término matemático intangible e ininteligible? No puede conjugarse con la naturaleza humana… No entra en juego con la condición terrestre… Nosotros, somos finitos. Un río de sangre y vida nos deja caer un día en el mundo, entre las piernas de una mujer, siendo seres completamente indefensos. Según los vestigios filosóficos que mi mente alberga, Aristóteles dijo que la mente al nacer es como una  “tabula rasa", en la que nada hay escrito. Si mal no recuerdo, aquel librillo naranja de Platón (maestro de Aristóteles) dictaba que partiendo del principio de la tabula rasa, el conocimiento comienza en los sentidos. Con carácter concurrente, las captaciones de los sentidos son aprehendidas por el intelecto, generándose así el concepto y llegando de este modo al conocimiento. Bien, dicho de otra manera y yendo contra mis principios (pues sabes que adoro la filosofía) lo que se escribe en la famosa “tabula” son las miles de ostias que nos damos a lo largo de la vida y esa, es la única fuente de madurez, sabiduría y conocimiento… Aprender y aprehender del dolor. ¿Dónde pretendo llegar? Sé perfectamente que mi verborrea puede llegar a ser fatigosa y cargante, pero para mí, extenderme es una necesidad vital. Volviendo al mito que he rescatado de los recuerdos epistemológicos que una vez grabé en mi memoria, todos nosotros tenemos una de esas tablas, donde vamos narrando la vida. Cada uno lo hace a su manera, con buena o mala letra, con tinta espesa o diluida, pausadamente o con presteza… Pero al fin y al cabo, redactamos lo mismo… Una vida. Esto puede asemejarse a una apología de la libertad porque, efectivamente, no tenemos ataduras a la hora de congelar momentos en el blanco de este papel…Somos, aparentemente libres. Pero, volviendo a utilizar el campo matemático como argumento, el papel es tangible, inerte y finito… Es algo que tiene fin, que perece. Llega un punto en el que mientras escribimos, llegamos al final del folio y no importa si nos quedamos a mitad, si no terminamos la narración, si faltaron detalles o si no nos dio tiempo a ornamentar con suficientes florituras… Es un arma de doble filo, pues no somos conscientes del papel del que disponemos, por tanto, no somos conocedores de dónde y cuándo tendrá lugar el fin. No nos concede nadie el beneficio de la preparación… El día que se acaba, se termina sin más, y con él, nuestra vida dibuja un vacilante punto y final.
Tengo miedo a escribir. No importa que la vida, de pequeña, instalara en mis venas la retórica… Yo creo que ese es el motivo de tener más miedo que los demás a plasmar trazos de tinta en mi papel. La bohemia, el pensamiento profundo y yo vivimos abrazados. Éstos me acompañan entre mis líneas, provocando que caiga en coyunturas meramente desesperantes, pero que son el reflejo de la cruda realidad.
Hasta hoy he escrito mucho, aunque poco para lo largo que ‘supuestamente’ es el papel. Tengo muchas expectativas, muchos sueños y muchas ganas de vivir, pero me provoca una irremediable agonía el hecho de pensar que algún día cerraremos los ojos, tomaremos aire por última vez y abandonaremos el mundo de puntillas, dejando en la Tierra, egoístamente, derrotados corazones descosidos, que llorarán dolor al presenciar nuestra partida. Tengo miedo a “querer”. No quiero quererte, ni quiero querer al resto de mis amigos, ni a mi futuro marido, ni mis hijos, ni a mi madre, ni tampoco a mi hermano. Es inconmensurable el dolor que me ataca al pensar que algún día, no sé cuando, dejaré de oír vuestras voces, de acariciar vuestras pieles, de escuchar vuestras risas, de miraros a los ojos, de abrazaros… y de simplemente, veros. Ya sea porque me vaya yo, o porque vosotros me digáis adiós a mí. Se me hace tremendamente duro pensarlo. Ayer, mirando a la nada, vi cómo una bandada de pájaros trotaban juntos en el aire buscando el cielo… Sabes que soy una metáfora personificada, e intenté hacer una similitud de ellos con nuestra terrenal vida. Terminé y concluí sin entender su proceder. No comprendí esa ansia por volar tan alto, hasta casi rozar el cielo. Yo, si pudiera, me aferraría a la vida, arañando el suelo sobre el que nací y en caso de opresión, correría, lejos, bien lejos, sintiendo la tierra bajo mis pies y la tensión de la gravedad amarrándome hacia abajo. Correría, llorando, descalza, sin ningún tipo de indulgencia ni piedad para mi anatomía, destrozándome los pies y dejando que la naturaleza penetrase en mi ser, hasta que el horizonte me frenase en seco.
Soy una simbiosis de sentimientos que siento por vosotros… Eso es lo que me da vida. Sin conocer, ya quiero a la persona que compartirá conmigo sus días, y sin ni tan siquiera existir, vendería ya mi espíritu al diablo por esas pequeñas vidas que yo misma alumbraré en un futuro. Sois mi sustento, la razón de mis días y el sabor de mis sonrisas. Sois mi pena, mi condena y mi sentencia, y al mismo tiempo sois las piezas que componen mi alma. No os quiero querer, pero os quiero a niveles que extrapolan los límites del verbo “amar”. 
Llegará un día en el que la juventud y el vigor serán sustituidos por surcos dibujados en el cuerpo, cabello blanco y piel transparente. La respiración, con los años se irá haciendo más dura, hasta el punto en que expiremos y nuestra vida se diluya en la tierra que un día unos vio crecer. El día que mis huesos se conviertan en polvo, si todavía sigues en el mundo, no olvides que te estaré esperando en esa primera nube, nada más entrar allá arriba, a la derecha. Si no vuelvo, sonríe, porque eso significará que allá arriba se es más feliz de lo que ya habremos sido aquí abajo, en el mundo de lo insignificante. Te mandaré señales. Cuando algo se caiga al suelo, seré yo que lo habré tirado, para que te agaches a recogerlo y estés más cerca del suelo, con el pretexto de recordarte que sigues aferrada a la tierra… A la vida… Con el fin de recordarte de que sigues viva. Cuando amanezca, tendrás que tener en cuenta que has de guardar en tu memoria cada salida del sol para mi colección de amaneceres… Y ya sabes que cuando llueva, seré yo, llorando a tu lado. 

Te escribo esto hoy, por si mañana se me acaba el folio.

Te quiero.

Laura

miércoles, 11 de julio de 2012

martes, 10 de julio de 2012

Desajuste mental. LIBERTAD


Celda nº 3. Pasillo - Primera a la izquierda.
-En dos días, libertad con cargos.
-Estado del presidiario: Apariencia externa desmejorada. Pérdida de peso. Rostro con ojeras pronunciadas. Parco en palabras. Proceso mental lento. Falta de concentración y debilidad física evidente.
-Objetos personales del preso: Un libro de texto, de Derecho Eclesiástico, que por idiota y echarse atrás en un examen, se ha tenido que estudiar el acusado, sin ningún tipo de indulgencia ni clemencia aparente.
-Observaciones: Ha aprendido que vale más la vida en si misma y propiamente dicha que un sobresaliente dulcemente trazado en el expediente.

Sé que soy una exagerada, pero soy odiosamente estúpida. Tengo una tendencia horrorosa y obsesiva a querer tener el expediente académico perfecto, cosa que, me estoy percatando que voy a tener que cambiar. Me eché atrás en un examen por no verme suficientemente preparada y aquí estoy, a 10 de julio, encerrada en mi habitación preparándome la dichosa prueba para presentarme en la segunda convocatoria. La mejor manera de definirme hoy por hoy se materializaría en una desagradable mezcla de sentimientos latiendo en mi pecho. Muchas cosas sucedidas en un intervalo de tiempo bastante corto. Me asalta a diario la imponente y eminente necesidad de seguir tatuando mi letra sobre el  papel, prisionero y esclavo de mis manos, del mismo modo que nosotros somos esclavos de las manos de alguien algunas veces. Soy tinta, subyugada y diligente, pero apasionada y fogosa…Soy palabras y oraciones carentes de significado objetivo en ocasiones, pero en otros momentos sometidas a la cruda realidad de los verbos “ser” y “amar”. Cae todo a plomo en la profunda, oscura y maníaca inmensidad del ser...De repente, todo se convierte en frenéticas palabras rotas y en sentimientos desquebrajados albergados en un corazón descosido. Si pudiera escapar de mi misma y por un momento observarme desde fuera, me regalaría varios consejos, acompañados de una cálida caricia de domingo. Hoy, francamente, prefiero escuchar canciones que no versen sobre el corazón, por mucho que me guste fantasear idealizando tesituras que, por ahora, no son más que pseudomomentos. Es curioso, pero la estúpida condición de los terrestres impide ser coherente en ocasiones, e imposibilita el hecho de hilvanar pensamientos razonables para actuar de manera suficientemente racional. 

Fuego. Aire. Agua.
Solo sé que son tiempos progenitores de utopías varias.

Qué ganas tengo de poder pensar con claridad. 
2 días.

viernes, 6 de julio de 2012

Hernán Cortés, 26

No es más que un comportamiento desnudándose frente a sentimientos varados a la intemperie de la vida. Palabras encalladas en la obsesión injustificada... Como la voz que nunca grita. Solo sé que estos momentos llevan la rigurosa complejidad intrínseca en su puta naturaleza. Ni indulgencia, ni clemencia.

Pura apología de la locura



(De izquierda a derecha) 
María y Laura


martes, 3 de julio de 2012

Amistad

Por suerte, sé lo que es tener amigos. Buenos, muy buenos amigos.
Uno detrás de otro, de forma particular, gracias.
Puedo contaros con los dedos de una mano, pero tengo con vosotros medicina suficiente para el corazón.


Laura Samper

lunes, 2 de julio de 2012

Diez


Un día caracterizado por un atroz y confuso desbarajuste. Mientras se queman miles de hectáreas a veinte kilómetros de mi casa, España gana la Eurocopa y el país se hunde en la más impúdica inmundicia. Tengo la repisa de la ventana llena de hojas de árboles calcinadas que el viento ha traído hasta mi casa. En el salón, resuena todavía el eco de la repetición de los gritos del comentarista en los cuatro goles que han llevado al país a la victoria. He llorado en el partido, sin ni tan siquiera sentir pasión por el fútbol. Puede que haya gente que no entienda el porqué de este sentimiento, pero el hecho de que la justicia española sea deplorable no significa que yo deba ser menos patriota. No hablaré de convicciones teocéntricas, ideales republicanos o principios nacionalistas... Nuestra existencia es mucho más simple. No es necesario fundamentarlas en complicadas e intrincadas teorías existenciales o en absurdas e hipócritas persuasiones de miserables y mezquinos diputados de poca monta que llevan nuestra realidad económica en volandas. No me importa quién gobierne, todos lo harán mal, probablemente. Yo amo a mi tierra, sin precedentes... A su mar de verde y morado, su lluvia calurosa, su olor a azahar entre los naranjos, sus atardeceres, sus calles, sus campos, su acento, sus malas palabras, su vida y sus cielos, poseedores de mis musas. Nací aquí, en Valencia, un mes de febrero, al mismo tiempo en que comenzaban a nacer los tulipanes y las violetas entre el gélido ambiente del invierno. 
Dejo aquí uno de mis cuadros favoritos. Un retrato impresionista que refleja la impoluta perfección de los tonos del sol que bañan las costas de mi tierra, así como sus oficios de siempre. Escena congelada por la paleta de aquel que también nació en un invierno valenciano del siglo XIX. Alguien que amaba a su madre. Alguien que amaba a su tierra: Joaquín Sorolla.


Pescadores valencianos. 1895
Joaquín Sorolla




sábado, 30 de junio de 2012

Once


Si fuese un literato reconocido, supongo que este sería mi período decadente, ese tiempo en el que los grandes nutren sus letras maquilladas de retórica con la influencia de sus musas, buscando la verdad y el porqué del principio y del fin. Mi imaginación se ha emborrachado, delicadamente, con el atardecer ocre y turquesa de hoy. Tengo la habitación anegada de preguntas retóricas... Y digo “retóricas”, porque yo misma sé bien la solución y la respuesta, pero es más cómodo no hacer absolutamente nada por subsanar el agravio.

Estos últimos días, la vida se ha permitido el lujo de darme lecciones de moralidad con críticas constructivas en sus apéndices. He aprendido, por supuesto, pero( y siento la vulgaridad) sigo pasándome por el forro todo lo que no va acorde a mis principios. Esto, al fin y al cabo, no es más que un terco afán tremendamente estúpido por hacer promesas al aire y actuar en favor de nadie. Necesito libertad. Me urge despegar. Me es preciso quemar la vida. A pesar de que detesto el verano, (soy amante del frío y de la cercanía física que éste implica) presiento que este período estival va a ser digno de recordar. Unos meses, el sol, un coche, la carretera, una canción, varios amigos y mi juventud. El verano de los besos. Prominente concupiscencia.


miércoles, 27 de junio de 2012

Aminorando

Últimamente me suele temblar el corazón cada vez que hablo de sueños. Para mí, las utopías nunca dejaron de tener intrínseca esa dulce connotación que conlleva la invención. Soy demasiado idealista. A pesar de todo, estas últimas semanas llevo grabado en la frente un título fluorescente, como si de luces de neón se tratase, que indica lo odiosamente pasota que estoy con la vida y con los corazones que la componen (y digo "corazones" por describirlos dentro de la belleza y no manchar el texto, pero no me faltan ganas de adjetivar a más de uno atribuyéndole características y peculiaridades propias de la más profunda y arraigada estupidez). Tengo la mente en blanco y la exigüidad literaria prevalece entre mis particularidades. Además, el entorno ha mitigado, silenciosamente, mi fuerte temperamento. Mi carácter, de índole bastante dura, ya no es lo que era. Una tenue parvedad pasajera. Ya vendrán tiempos sentimentalmente ardientes.

domingo, 24 de junio de 2012

Pendiente de un hilo


Salgamos ahí fuera y tirémosle piedras a la luna, a ver si con suerte nos cae y la guardamos en la caja de galletas que hay encima del sofá. Guárdala. Dejaremos la noche a oscuras y todos creerán no estar viviendo. Excepto nosotros. Una vez la guarde, cerraré la caja, me sentaré encima y te comeré a besos como si mañana no fuésemos a despertar. A oscuras...Dibujaré ansiosamente con mis dedos la silueta de tu vigoroso y recio cuerpo. Te acariciaré el pelo y poco a poco, esos dulces roces se convertirán en feroces tirones impulsivos, propios de una justificada perturbación. La perturbación por tenerte delante...Me abalanzaré sobre ti y te susurraré al oído esas palabras que me dedicabas los viernes de madrugada. Te las recordaré y sin prejuicios ni reparos, nos envolveremos en una atmósfera jadeante, ultrajando el respeto a nuestros propios cuerpos y haciendo sudar a las pardes... Las gotas de sudor se deslizarán por el crital del marco de fotos de tus tíos de Jaén y morirán ahogadas las caléndulas del salón. Beberemos daiquiris de La Habanna, Absenta o Whisky escocés, sin obedecer a la abstemia programada en cada fin de año. Temblará todo y el cristal de la entrada se resquebrajará, colisionando contra el suelo al mismo tiempo que un sollozo varonil se apoderará del eco de toda la casa. Todos nos oirán, pero nadie será capaz de vernos...La luna estará en la caja... La noche estará a oscuras... La vida seguirá pasando ...y yo, seguiré con el deseo de no querer estar jamás a más de tres centímetros de ti, maniatándote y recluyéndote por siempre entre mis piernas, mientras me sujetas con fuerza el rostro y me recuerdas que aunque capturemos la luna y creemos la oscuridad, solo cuando tu luz interior se apague, deje de sonar el 'tic-tac' del reloj y abandones este mundo, te separarás de mí. Hasta ese momento, con la luna recluída, seguiré amándote a oscuras, bajo las sábanas, todas las tardes de mi vida.

A veces, las virtudes propias quedan relegadas a un grotesco marco secundario, haciendo que reine el vacío propiamente dicho dentro de uno mismo. Hoy, mis ademanes, hacen honor a un odioso círculo vicioso agravado... El tedio me define y el abominable sentimiento de añorar momentos expatria toda actitud sensible. Vacío absurdo, estremecedor, dantesco... Eco candente. Todo queda en papel mojado.

miércoles, 20 de junio de 2012

Un homenaje a mis días sin sol.

La tormenta de verano de hace un par de días, me invita a volver a colgar este texto, redactado en una tarde nublada del pasado noviembre. Hoy, es uno de esos días en los que echo de menos el frío.


Adoro los días de lluvia... Confío en que mañana llueva. Me encanta despertarme por la mañana y, en el silencio de la oscuridad de la habitación, escuchar que fuera está lloviendo. Es una concepción complicada, enigmática, prácticamente incomprensible... El gesto común a todas las personas los días de lluvia suele ser adusto, desapacible, frío... Igual que el gélido ambiente que les envuelve... Es inexplicable, pero a título personal, me deleitan esos días. Puede que sea así porque no todo es descaradamente luminoso... El exceso de luz, impide en ocasiones, poder ver. No consigo comprenderlo, pero me encantan. Salir a la calle, abrir el paraguas y echar a andar, escuchando las palabras de la lluvia, deslizándome por un pavimento húmedo... Un lienzo mojado... Un mundo en decadencia. Me sorprende ver cómo este colectivo velocista llamado humanidad, pasa por la vida con tal rapidez que apenas roza el suelo... Sin dejar huella. Los días de lluvia, esto, se evidencia más que nunca. Son esas mañanas, en las que me encierro en la atmósfera que se crea bajo mi paraguas y tan solo veo mis pies abriéndose paso entre la cortina de agua; sin mostrar el rostro; sin que nadie me vea... Pensando y divagando entre lucubrantes y exultantes pensamientos bohemios... En mi mundo. Un mundo incoherente, pero al mismo tiempo más lógico que ningún otro. Y de esto, nadie se percata. En innumerables ocasiones, quien más interioriza y quien alumbra un sentimiento inerte, es aquel que más intensamente vive... Aquel que más profundamente siente. Pero nadie es capaz de darse cuenta... O quizá, solo lo advierte un número reducido de personas. Aquellos que, simplemente, nos quieren. Y son esos días de lluvia, los que me incitan a pensar con más exaltación y con más pasión que nunca... Y los que me invitan a hablar menos... A convertir las vocablos en sensaciones internas que culminen en pensamientos únicos... En sentencias propias. Son esos días en los que mi mente viaja a la velocidad de la luz, pero al mismo tiempo, repara en cada detalle de la vida, sintiendo cada actitud estrechamente... Notando el trastorno humano a la perfección... Desvariando... Y componiendo, con ello, mis propias máximas... Y con esas máximas y aforismos propios, intentado comprender la vida... Y es que me encanta mojarme, algo que tampoco entiendo, pero siempre cierro el paraguas unos metros antes de llegar al portal... Del mismo modo, que si llueve, siempre se me moja la habitación. Nunca veo llover a través de los cristales. Tengo que abrir la ventana. Si no lo oigo, no ocurre... Si no lo siento, no es nada. Sentir... Ese es el pilar fundamental que nos sustenta... El sentir físico y el sentir interno... Poder querer...Tener la capacidad de amar....Tener miedo... Poder llorar como producto de una inconmensurable rabia albergada durante un tiempo... Notar como los nervios se apoderan de cada rincón de nuestra piel, hasta dejarnos sin respiración... Sentir, y escuchar las palabras de la lluvia, me reconforta... Me alienta... Me calma. Siempre suelo sacar la mano por la ventana y dejo que las gotas de lluvia, vengan de donde vengan, desde miles de kilómetros de aquí, impacten sobre ella, y se me acumulen en la palma de la mano... Y sentir, que en esos momentos, tengo un pedacito de cielo... Unas lágrimas del sol, que llora porque aquí abajo, los días nublados, hay alguien feliz sin su presencia... Unas gotas de lluvia...Unas gotas de vida. Y siempre me pregunto si esas gotas que retengo en mis manos, fueron las gotas que el cielo dejó caer aquellos meses de noviembre en la infancia... O si serán las mismas que mojen los rostros de esas pequeñas vidas que yo misma alumbre en un futuro... Y me pregunto si ellos harán lo mismo... Me cuestiono, constantemente, si serán tan puramente utópicos e idealistas como para hacer honor a la genética y ser capaces de plantearse estas románticas tesituras de ensoñación... No lo sé... Pero francamente, quiero que así sea.
Adoro los días de lluvia...Confío en que mañana llueva.


Invierno, esa temporada en la que el estar piel contra piel, es el mejor método para combatir el frío. 
Calor humano. Método paliativo.


martes, 19 de junio de 2012

Gotitas de pasión

El otro día, rebuscando entre los inescrutables rincones de mis cajones, encontré un viejo perfume. Al verlo sonreí y, dado su bonito diseño, me puse frente al espejo y al más puro estilo de Audrey Hepburn, imitando (tontamente) su peculiar elegancia, me eché unas gotas en la parte derecha del cuello. Los sentimientos que sentí, cuando esas gotas rozaron la zona donde la boca termina dando bocados en momentos de pasión, son inexplicables. Me acordé. Le recordé.
En aquel instante, recreé cada escena. Sus manos, sus brazos, sus muslos...La imagen de su labios y el sonido jadeante su grave voz a dos centrímetros de mi. Frente a frente. Recordé cada gota de sudor, cada palabra susurrada al oído...Cada mirada penetrante y cada impulso violento provocado por un desenfreno que solía terminar en una hecatombe. Demasiada energía fusionada. Dos mentalidades fogosas: Un holocausto sexual. Se me encoge el alma al recordar la forma en la que me apartaba el pelo, en busca de mi boca, para agarrarme la cabeza y besarme de un modo tan violentamete sensual como sólo él sabía. Prometo que me cuesta incluso pensarlo. Me vuelvo loca. Me tiemblan las piernas al pensar en cómo me acariciaba y en cómo me decía: "¡Quédate quieta! - y mientras me sonría, susurraba- Qué guapa eres." Me estremece recordar su sonrisa y el cómo deslizaba suavemente la mano por debajo de la falda. La espalda era su lugar favorito para hablarme de sexo, y su pelo el paradero habitual de mis manos devastadoras.
Tengo muchas deudas con la luna que iluminó aquellas noches. Me desgasta. Me agota. No quiero acordarme. Solo recuerdo su nombre, su olor, su fuerza, su mirada de niño grande, sus palabras sexualmente demoledoras, su risa, su sonrisa, el tacto de sus manos, el olor de su pelo, el cómo me mordía la nariz y cómo me daba besos en el cuello hasta provocarme ataques de locura...
Cuando quise darme cuenta, me encontré tendida en la cama, con la mirada perdida en las fotos que tengo colgadas en el corcho de mi habitación. Volví a la realidad, repentinamente. Miré aquel frasco y me eché de nuevo unas gotas de aquella fragancia que estrené en sus noches, en la palma de la mano. Me las acerqué a la cara y volví a hundirme en su lascivo recuerdo, sonriendo por cada locura cometida y agradeciendo al cielo esos momentos que al fin y al cabo, son los que nutren la vida.
Siempre mantendré que venimos al mundo desnudos, sin nada, y marcharemos dentro de unos años igual. Lo único que nos llevaremos, será un pellejo erosionado por el tiempo. No queda, por tanto, más que vivir...Vivir sumidos en pasión.
Haz el amor, vive, ríe y ama hasta que duela.
Es un consejo.

domingo, 17 de junio de 2012

De enfados varios, con el mundo.

Hoy es uno de esos días en los que me cagaría en la madre que parió a más de uno. Siento si suena duro, ya sé que son palabras obscenas, pero en momentos así, la cólera me recorre atropelladamente el cuerpo, resquebrajando y cuarteando todo lo que encuentra a su paso, hecho que se proyecta en mi conducta hacia el resto de 'seres vivientes'. Voy a obviar, por una vez, la retórica, las florituras y las buenas palabras, haciendo un compendio de vocablos donde quede reflejada la puta realidad que alimenta a un mundo plagado - al más puro estilo de una epidemia catastrófica- de apocados pusilánimes sin oficio ni beneficio. No hace falta ir tan lejos, pues estas personas, al menos, pueden ser tachadas de ser "seres carentes de metas" ( tienen la palabra "meta" en la definición de su perfil... Algo es algo.) Me enherba totalmente la conducta típica (con permiso del Código Penal) del colectivo que puebla la vida. No sé si soy yo o es el resto (lo digo por aquello de: " Tendemos a mirar la locura de los demás, antes que la nuestra") Se me ensartan los nervios, convirtiéndose en una rabia exasperada que coloniza mis venas. Gentío. Personas. Populacho... Uno detrás de otro... Cuál de ellos más injusto, más egoísta, más vil, más rastrero, más indigno, más cretino, más egocéntrico, más papanatas... Más imbécil.
(...)

Acabo de recibir noticias de alguien muy querido mientras escribo esto. No ha hecho falta hablar mucho para percibir mi estado. Dicho y hecho. Me voy a ahogar penas en tequila.

jueves, 14 de junio de 2012

Nada que perder




"... que los principios suelen estar donde tú los dejas."


Siempre quedarán las palabras.

miércoles, 13 de junio de 2012

...

Vacío. Eco. Me está calando este puto frío. Objetora de conciencia en relaciones personales.
Que le den al mundo.

A pesar de todo, como se mantuvo en tiempos rebosantes de ignorancia y carentes de gloria, la pena nunca vale la pena.

martes, 5 de junio de 2012

Lunática

Después de veinte minutos cara a una pantalla en blanco, resumo los pensamientos con esta canción que lleva acompañándome días. Últimamente estoy parca en palabras, al igual que la vida me está concentrando todas las ostias en un período de tiempo demasiado reducido. Espero, francamente, que el aprendizaje sea directamente proporcional a la intensidad de éstas. He matado a los puntos suspensivos que dejaban un oasis de interpretaciones detrás de cada frase. Concluyo con un "punto categórico" que una vez, alguien, el de las frías despedidas, a modo de crítica constructiva, me sugirió.





miércoles, 30 de mayo de 2012

Latidos

Hoy estoy bastante falta de vocabulario. Mi rango de términos connotativo-retóricos es pobre, insolvente...Escaso. No tengo léxico para expresarme. Tengo las ideas sumidas en un revolucionario levantamiento, reclamando la libertad, al más puro estilo cromañón. Mezclo palabras... Tardo en procesar. Mi cara es un poema, y mis ojeras la materialización física de un hondo agotamiento. Tengo demasiada información en la mente. Son esos tiempos, en los que la vida aprieta más que nunca. De algún modo, mi músculo sano me pide entre gritos y haciéndose hueco entre tantas disidencias internas, que le preste más atención. Lo tengo algo abandonado. Con esta puta tendencia de centrarme únicamente en dibujar notas numéricas en el expediente, no escucho sus ruegos y reclamos. Le hago daño. Tiene marcas físicas provocadas por malos pensamientos y magulladuras metafóricas por gratuitas agresiones verbales contra mí misma. Cuando la vida me ahoga, explosiono e implosiono, arremetiendo contra todo lo que encuentro. El primero, mi corazón. Es el que lo paga todo, y al fin y al cabo, el ente que me es más fiel, al ritmo de un titubeante y apaciguador bombeo con el que me recuerda a cada momento que vive conmigo. Tiene mil motivos para abandonarme, para mandarme a la mierda y para jugarme más de una mala pasada. A pesar de todo, sigue estando a mi lado.  Creo que padece el Síndrome de Estocolmo.

domingo, 27 de mayo de 2012

Presión

Ataquito en breves. No tengo tiempo ni para parar a coger aire. Literalmente.




Madre mía...




miércoles, 23 de mayo de 2012

Una de CARPE

Se puede masticar la presión dentro de mi habitación. La tensión me bloquea muchas veces los sentidos, hasta el punto de tener que salir a caminar... A dar vueltas, simplemente, por ahí, cuando la ciudad ya está callada. Ahora mismo, me tiemblan las manos mientras junto letras para componer un melodioso mensaje de socorro que le envío a la vida, buscando que deposite alguna impronta paliativa en mi, y así, calmar mis nervios. No sé a qué acogerme. Lo único bueno que se me ocurre pensar es que todo esto me llevará a ser un buen abogado algún día. Demasiados conceptos en un mismo trozo de papel. Flechas, apuntes laterales, notas marginales (esto último, con permiso del Registro Civil). Se me consumen los días, como un cigarro. Cada vez hay más ceniza... El tiempo, es eso, en definitiva: Un cigarrillo, abandonado en un cenicero. Tiempo... ese fugaz exegeta que nos narra la vida entre carcajadas, sin decirnos que de él depende todo. Si decide algún día detenerse, la vida acaba consigo. ¿Estamos en la vida o vivimos en una esfera de reloj metafórica? Creo que me decanto por la segunda opción. Las miles ostias que recibimos, esas a las que denominamos "palos de la vida", no son más que golpes del segundero, que al compás de un angustiante y enhebrante "tic-tac", nos da un toque de atención, advirtiéndonos de que la pila del reloj, no es eterna, sino que más tarde o más temprano, perecerá. 
Mejor será que dejemos de hacer el idiota.
Concluyo con un popular y explotado "carpe diem".

sábado, 19 de mayo de 2012

A gritos.

Echar atrás, desempolvar recuerdos, indagar en la hemeroteca de la memoria y encontrar canciones como esta. No era consciente de sus palabras en los tiempos en los que me acompañaba a diario.
Grandes.




"...Saltar de la cama, luchar tu mañana, mirar a la cara, que no debes nada.
Salir a la calle sin la tontería, sacando de dentro entera tu vida."


viernes, 18 de mayo de 2012

Recopilando


Mi habitual visión odiosamente atildada me empuja a recordar ... A recordar canciones para el dolor y la nostalgia, conversaciones profundamente intensas y de contenido violentamente penetrante para el corazón... A recordar abrazos temblorosos y voces entrecortadas... Las penas flotando en el café... Nuestros viajes improvisados en autobús y zapatillas... La falta de pena y la ausencia de gloria... Las lágrimas que brutalmente impactaron en nuestro pecho rompiendo el vacío y el eco del silencio... Esas lágrimas que solo yo escuché. Las carcajadas faltas de aire y las miradas incandescentemente eternas... Las noches de vigilia velando por su sueño alterado... La sangría y las sandeces cometidas por ella... La playa... Las olas... Los suspiros del sol. El mar alicantino a las cinco de la mañana... Las noches interminables. Las cartas... Los silencios. Las pausas necesarias. Las despedidas... Las miradas al cielo. Esa estrella única que, vacilante, flota en el firmamento. Las flores. La pasión recluida... Las sorpresas. Los lascivos piropos concupiscentes... La fogosidad. El miedo. La retórica... Las fotografías. Las casualidades... Las señales de un destino incierto... El hecho de desnudar dudas. Su melena rizada... La amistad... Sus zapatos de ballet. Sus dibujos colgados en mi pared. El amor de niño pequeño... El cariño de un hermano. El erotismo tatuado en el talante. La joven sublevación potencial de la líbido... Los besos. La inquietante sedición hormonal propia de una tierna juventud. La sinrazón. Las ganas de gritar. Los detalles. La excelencia constante y perseguida.  El verano... El madrugar del sol... Mi colección de amaneceres. Los momentos estrella grabados a fuego en mis retinas. Los deseos... Los sueños... El amor.





A la izquierda, dos autoras de mis mejores momentos. Dos grandes amistades.

Tic. tac


miércoles, 16 de mayo de 2012

Lady

Me suena... Hubo alguien que me describía así.



Retrato



lunes, 14 de mayo de 2012

Pernoctar

Presiento que esto de trasnochar va a ser la tónica habitual de la carrera. Es un dulce incordio. Son noches de vigilia sumergida en ingentes cantidades de folios tatuados con miles de conceptos jurídicos, pero que al fin y al cabo no hacen más que poner de manifiesto el núcleo de una tierna y grata juventud. Como dicen en mi tierra: "La nit és llarga i jo sóc jove". Aún así, conforme se vaya acercando el período de exámenes, no será tan positivo mi punto de vista respecto al hecho de pasar noches en vela... La cólera se apoderará de mis estribos, hasta el punto de que la necesidad continua de lanzar exabruptos contra todos los derechos que existen, mande sobre mí. No importa... A pesar de todo, adoro mi carrera. Esto es mi vida.

6.21h de la mañana... Voy a adelantar el informe de Derecho Eclesiástico... Total, ¿Para qué dormir?
Qué duro es esto de ser abogados.


martes, 8 de mayo de 2012

Quererse


Ha dejado de ser arisca ... La dulzura está en los genes. Ya me extrañaba.

lunes, 7 de mayo de 2012

Lento

Me ha costado asimilarlo, pero hoy me he visto sola ante la burla crónica de la vida. El trueno interno ha sido considerable, tanto que todavía resuena el eco dentro de mí. La vida ha dejado nuestra partida en un estratégico "jaque al rey"... No lo he visto venir. Sus ostias suelen ser así de repentinas... Me encuentro justo en el punto y aparte de un poema fingido y adulterado.... Disonante. Desleal a los llantos y peticiones del corazón. La vida está  poblada de manera masiva por apocados pusilánimes cuyo único fin es vivir de renta ( o al menos eso es lo que figura en sus estatutos morales - si es que se puede hablar de "moral". Creo que hoy por hoy, eso no es más que una utopía. Soy demasiado idealista-). No entiendo porqué brindo tanta importancia a este asunto. La definición de la vida propiamente dicha es pomposa y grandilocuente... Y para mí es eso: Un portentoso y retórico regalo. Quiero vivir. Al fin y al cabo nunca más volveremos a pasar por esta Tierra. Somos forasteros de paso... Nómadas efímeros. Perecederos. Finitos.

Vivir. Quemar el corazón a base de sensaciones, hacer el amor y querer hasta que duela.
Únicos fundamentos. No hay nada más bonito que vivir despacio. Lento, todo es mejor.

viernes, 4 de mayo de 2012

Defectos propios

Lo vuelvo a colgar, por un asalto pertinaz de mostrar al mundo, de nuevo, los defectos propios... Hoy, todo me da igual.

Suelen decirme que pienso demasiado y que me obsesiono con el trasfondo de la vida... Que tengo mal despertar y que tardo mucho en ducharme... Que duermo muy poco y que siempre llego tarde... Que puedo aparecer en cualquier parte... Que tengo mal carácter... Que me importa el "qué dirán" y que me emborracho con "nuncas", sin pensar que cuando digo "de esta agua no beberé" siempre me bebo dos barriles... Que soy muy pasional y difícil... Que soy complicada, pero muy simple... Que soy bohemia y de mente cerrada... Que soy sensible y que no doy los buenos días... Que soy tan perfeccionista que peco de "tiquismiquis"... Que soy muy cabezota y que los sentimientos exhalan por cada poro de mi piel muy fácilmente... Que soy muy transparente y que llevo tatuada la concepción vital de vivir rápido y lento a la vez... Que me echo demasiada azúcar en el vaso de leche... Que mi hermano me quiere más que a nada... Que mi habitación es un museo de incoherencias... Que tengo la maldita tendencia de querer caerle bien a todo el mundo... Que sufro incontinencia verbal crónica... Que soy excesivamente detallista y que soy capaz de ver lo que nadie ve... Que aguanto la mirada... Que amo con locura y esa locura me anula la razón muchas veces...Que salgo bien en el carné de identidad... Que discuto mucho con mi madre y que madre solo hay una... Que de los silencios incómodos hago estudios propios... Que odio a la gente sin metas y el agua con gas... Que metafóricamente sufro de Cardiomegalia y que me gusta mucho la Filosofía... Que me encanta la retórica y que tengo mucho rollo... Que al cruzar la calle me fijo en la longitud de las líneas del paso de cebra... Que soy odiosamente observadora... Que la sensibilidad se apodera de mí todos los días.. Que siempre veo figuras en las nubes... Que soy una obsesa de los atardeceres... Que cuando bebo me pongo dulcemente agresiva... Que no me gusta estar sola en casa...Que me cuesta mucho despertarme y que mi lado bueno es el izquierdo... Que idealizo demasiado... Que me pierdo entre acordes al tocar la guitarra... Que me tomo los Ibuprofenos de dos en dos... Que sueño con chocolate y con manos grandes... Que bebo más café que agua... Que me gusta andar descalza... Que no tengo paciencia ninguna y que me desespera la espera... Que tengo el acento muy cerrado... Que tengo las piernas bonitas... Que el tiempo se nos escapa... Que el sexo es vida, que la vida solo es una, y que la una de la madrugada abandonó la esfera del reloj hace tres horas... Que mi abuelo me observa desde arriba... Que los dulces no engordan, sino que engordo yo... Que no me gusta andar y que me da miedo el silencio... Que siempre le busco una respuesta a cada incógnita, y que si no hay incógnita, yo la planteo... Que tengo una capacidad de sacrificio brutal... Que cuando me enfado digo más palabrotas que veces respiro ... Que cuando respiro cambia el mundo... Que cuando hablo, aunque sea en voz baja, algo se rompe... Que cuando escribo, cautivo... Que cuando lloro, hago llorar... Que cuando río, contagio... Que si enfurezco, mejor apartarse... Que soy presa fácil de la fauces del amor y que no me gusta el olor a gasolina... Que me encantan las tormentas... Que tengo miedo al vacío y que me encantan las margaritas, hasta tal punto que viviría en una de ellas... Que no me gustan los fideos y viviría con leche condensada... Que duermo sin pantalón del pijama y siempre me quemo los brazos al freír un huevo... Que soy muy buena fotógrafa y que tengo los pies pequeños... Que seré un peligro al volante y que arraso con la coca-cola... Que siempre llevo falda y lloro mientras bailo... Que mi segunda piel son unas medias... Que adoro mi biblioteca... Que colecciono marcapáginas y odio dormir con calcetines... Que siempre llevo los ojos negros... Que me calman los lugares con agua... Que me gasto mucho dinero en chicles... Que tengo el pelo muy suave y la suavidad me caracteriza... Que siempre tengo ganas de bailar... Que me gustan los espejos y la Historia... Que al comer siempre me mancho... Que en verano mi piel brilla cuando se me seca la sal del mar sobre la piel...Que viviría en la playa y sin embargo, siento un feroz terror por la alta mar... Que me dan miedo los parques de atracciones y que me encanta dormir en el sofá... Que nunca bajo la persiana y que adoro los días de lluvia... Que soy muy inteligente y luego soy la más imbécil del mundo, hasta tal punto que mi intelecto se equipara a la densidad material y física de un suspiro...es decir, a nada. Que saco buenas notas y luego me burlo de la vida... Que me dan miedo las alturas.. Que vivo en una constante metáfora... Que amo la literatura y que me casaría con ella... Que adoro a la gente que ve dos soles en los ojos de alguien... Que odio a los que alquilan corazones y rompen sus cristales... Que me muerdo las uñas y tengo miedo a la oscuridad... Que daría la vida por la gente que quiero... Que no veo lágrimas, sino gotas de vida florecer de un sentimiento... Que no siento, sino vivo... Que no miro, sino observo... Que no canto, sino hablo alegremente... Que no suspiro, sino hablo a gritos en silencio... Que si no respondo, malo... Que si no escucho, mejor callarse... Que si estoy nerviosa, hay que dejarme... Que vivo sin vivir y que dentro de unos años, seré el punto de la "i" de un sincero "te quiero" al que le faltaba base...al que le faltaba fundamento...al que le faltaba yo y de quien yo carecía.
Tremendo acopio de corrientes intrascendencias vitales sin fundamento ecuánime... Declaración de independencia contra las garras de la vida... Manifestación evidente de la madurez que acompaña a las diecinueve primaveras que dibujan los años en mi piel... Confesión que subyace de una madrugada plagada de emociones fuertes... Sentimiento que echaba de menos...Tal vez porque no lo había llegado a sentir nunca...Tal vez, porque se me había olvidado quererme, simplemente, tal como soy.

martes, 1 de mayo de 2012

Alaska

Tal vez en el limbo, duerma todavía la sombra de tu sonrisa, esa que a día de hoy no puedo ver.  En un intento de elaborar un compendio descuidado de preudo-recuerdos empolvados, sufre titubeante la demora de lo que aun no fue.... Memorias no escritas en ninguna pared. La soledad se pasea hoy por el corazón entre gritos, mientras yo, discuto con la vida... Y cada cual, peleando con su bandera en una contienda de dos...  Yo, con la noche de testigo, bailo con el tiempo, con su velocidad intrínseca llevando por vestido... Huyendo de los deseos y matando por prejuicios... Siendo odiosamente masoca. Resuenan por aquí protuberantes latidos de impaciencia, en un tono cada vez más fuerte... Abro camino al andar, dañándome con la maleza solvente que osa emborracharme a base de crudos interrogantes. Todo lo que pienso, lo guarda bajo llave mi amigo el silencio. Como el día y la noche... Dos enamorados imposibles, que se persiguen mutuamente sin llegar nunca a encontrarse. Así somos. Dos vagabundos merodeando por la vida con la brújula atrofiada. Busco tu Norte... Sin saberlo, tú buscas mi Sur. Registro entre corazones con el pretexto de encontrar la serenidad norteña... Una viril medicina para la sinrazón que hoy sazona mis motivos. Tú buscas el dulce y cálido temperamento del Sur, sin saberlo... Y así estaremos, igual que el día y la noche... Sin encontrarnos. Viajemos a Alaska y allí, sin dormir, desde la barra de un bar desierto, contemplemos la aurora boreal, ese fenómeno en el que la noche y el día se hacen el amor, desprendiendo destellos de una pasión recluida... Tal vez allí, nosotros también seamos compatibles.
Mi corazón me habla de ti constantemente... Charlamos y de vez en cuando, me cuenta historias de mitades, de whisky escocés compartido, de amor desmedido, de culminaciones, de pasiones, de miradas rasgadas, de voces entrecortadas, de sábanas mojadas, de lágrimas ebrias de locura, de manos entrelazadas, de sueños por cumplir... Suelo tomarme un café con él mientras me cuenta todo eso... A menudo coincidimos en los deseos... Vivimos juntos en el mismo cuerpo. Él quiere que lo puebles... Mi piel pide a gritos tu epidermis... Y yo, te quiero a tí.
No es verdad que el tiempo se esté acabando... Queda mucho whisky por derramar, mucho humo que exhalar en conversaciones acompañadas de cigarrillos con sabor a grandes planes... Pero ven. Quiero protegerte de este frío, similar al gélido ambiente de Alaska, lugar al que iremos y desde una habitación de mala muerte, le daremos sinfonía a la aurora... Mi piel con tu epidermis. Latido contra latido. Pasión, por recluirte y vivirte... Sentirte. Brújula rota. Caminos separados. Háblame, querido Tiempo, y dime si es verdad que pones cada cosa en su lugar. Me debes a alguien. Me debes unos ojos, unas manos y una voz. No tardes en cumplir con tu palabra.



Mi Norte; tu Sur

domingo, 29 de abril de 2012

Tercera vez

Según mi Real Academia (la mía, la de una maga de palabras o una simple aficionada a embastar vocablos para componer melodías visuales) la palabra 'suerte' significa tenerte al lado. Tienes más de un motivo para dejar de hacer castillos de arena conmigo. Aun así, sigues aquí... Y lo que nos queda.... Porque, "Caminante no hay camino, se hace camino al andar" - dijo Machado. Gracias, caminante, por abrirme hoy la ventana, para que viera llover. Sabes que el agua que cae del cielo es mi medicina... Lo sabes bien. Me conoces demasiado.
Acuérdate del pasillo de las cuatro paredes que materializarán esto... De las pinzas de tender...de las petunias mustias del balcón... De la taza sin asa... De la silla coja... De la sábana bajera desgomada... De la manzana que pudre a todo el frutero... De mis manías... Del mando sin pilas... De mi amiga la cafetera... De la puerta chirriante... De la ventana que no cierra.... De la radio sin antena.... De ti... De mí... Acuérdate de esto. Algún día, lo tatuaré en tus retinas.

Te quiero.






sábado, 28 de abril de 2012

Cantar bajo la lluvia

Es increíble cómo la cólera se esfuma de mi cabeza sólo con apartar la cortina y ver que fuera, la lluvia moja la ciudad. Sacar los brazos y la cabeza por la ventana, con los ojos cerrados y cantando a gritos canciones borrachas de bohemia.... Sin prejuicios.... Con las gotas rodando por las mejillas. No me entiendo ni a mi misma, pero eso es algo que me encanta. Es la segunda vez que el cielo llora conmigo, en una situación así. En el clímax del enfado, ha empezado a llover... Yo he salido a mojarme y a gritar a los cuatro vientos, que en el fondo, nadando entre los vestigios de ignorancia que conforman este mundo, soy feliz.

jueves, 26 de abril de 2012

¿Qué fue del ... Afecto?

Hay veces, que se me comen las ganas de escribir. Cuando me asalta esta pertinaz obsesión momentánea por embastar palabras, experimento una sensación de abandono increíble, llegando a obviar cualquier cosa que esté haciendo. Ahora mismo, he desterrado el manual de Derecho Civil... Está encima de la cama. Entre artículos y preceptos se estaba empezando a mezclar el Domicilio, la Nacionalidad y la Vecindad Civil con mis terrenales pensamientos del día a día, que al fin y al cabo, no dejan de ser burdas trivialidades. Es una de esas semanas en que la vida y sus musas , me importan una mierda.
Una vez escuché que el tiempo trae tatuadas muchas decepciones... Desengaños capaces de rajar las vestiduras de la ilusión y embrutecer la pasión del encanto. Y así fue... Esas predicciones tuvieron lugar, y llegaron materializadas en personas insulsas e indeseables... Gente con un trasfondo insípido. Vacía. Un colectivo, muy fácil de adjetivar. Todo el mundo vive muy rápido, sin valorar el sabor de lo mundano, de lo simple, de lo poco importante... Sin degustar la esencia de la vida. Odio esto, lo odio...Lo detesto. No me gusta hablar por hablar... Mejor callar y sonreír; quien sabe leer la codificación de una sonrisa, tiene la partida más que ganada.
No me gusta la gente así. No me gusta. Idealizo a las personas vividas, con más de mil patadas dadas, capaz de dejarse el alma en el arcén de un recorrido de camino a un objetivo... Con un rango de vocabulario suficiente como para enamorar con la voz. Me gustan los abismos y estar al borde de la línea divisoria que separa lo inapelable de lo políticamente correcto... Soy radical en materia de sentimientos... Una revolucionaria del afecto. Jodidamente extremista.
Pusilánimes caracterizados por un atroz cantidad de sinsentidos. No me gusta esto. Menuda panda de incompetentes. En el fondo me entristece... Me da pena ver cómo se echan a perder las historias. La diferencia entre el mundo y yo, radica en que, obviando todas las frases "célebres" que hacen mención a segundas oportunidades, yo sí que cierro puertas. Y además, si el cierre está motivado, la cosa va a portazos.
Hoy me río de la vida, y de sus chistes sin gracia.

Cómo dijo mi perspectivista, ese caballero errante que comparte conmigo la búsqueda de la razón vital: " Todo vivir es vivirse, sentirse vivir, saberse existiendo."

José Ortega i Gasset.

miércoles, 18 de abril de 2012

DERECHO



Hoy me ha venido a la mente, aquel poema de Espronceda que me hicieron memorizar en la infancia. Todo ocurre por alguna razón, y es que el eco de sus palabras ha retumbado en mi memoria... Efectivamente, hoy por hoy, todo va "viento en popa... a toda vela". No encuentro mejor descripción para el momento actual. Sinónimo poético de fuerza... De mi fuerza. Mi carrera...Bonita metáfora literaria. Buen símil.


Con diez cañones por banda,
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín.
Bajel pirata que llaman,                 
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar rïela,
en la lona gime el viento,               
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul;
y ve el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,          
y allá a su frente Stambul:

«Navega, velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío
ni tormenta, ni bonanza                  
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho                               
del inglés,
y han rendido
sus pendones
cien naciones
a mis pies.


J. de Espronceda - "Canción del pirata"


y ... "Viento en popa, a toda vela"
Queda dicho.



sábado, 14 de abril de 2012

Hasta siempre

De repente, una escala de grises se encarga de teñir las imágenes, ralentizándolas, a cámara cada vez más lenta... Y la vida te grita, a un palmo de la cara, mientras sientes el puto frío tan dentro, que llega a quemar. Un perpetuo e incesante escalofrío se apodera de tu norte y la neblina despoja cada parte de tu vida, robándote poco a poco el alma, en cada lágrima. 
Verso terminado. Corazón eternamente dormido. Ahora el silencio acompaña.

"Cuidarem d'ella".
Lo dejamos prometido

viernes, 6 de abril de 2012

Madrid

"Tu mirada me hace grande, cuando estamos los dos solos, por las calles de Madrid.... Sin nada que decir. Porque nada es importante cuando hacemos los recuerdos por las calles de Madrid... Necesito verte aquí."

Nos vamos pá' Madrid. Ya volveré...

domingo, 1 de abril de 2012

Desorientación

Tensión carnal, vacía de remordimientos, sin más límite que la justificación de vivir rápido... Haciendo reverencia a una juventud caduca. Llegué un invierno... De sangre caliente soy, aun así. 
Me encanta mezclar la responsabilidad y la perseguida excelencia con jóvenes locuras sin explicación. Véanse hoy en mi rostro las improntas de una fructífera y dulce felicidad... O más bien, una sonrisa de imbécil totalmente irremediable.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Banderas

Creía que lo había perdido todo. Mientras estudiaba Derecho Eclesiástico, aquí, frente a la ventana, contemplando el azul del cielo reflejado en el cristal de mi mesa, me he percatado de que cada vez tengo la mente más acostumbrada a tecnicismos jurídicos... Hace poco más de un año, carecía de nociones sustancialmente contundentes como para calificar mis conocimientos como algo medianamente loable... Ahora, echo un vistazo a mi alrededor y todo lo que hay ya forma parte de mi... El Código Civil, este manual de Derecho Eclesiástico, ese montón de folios tatuados en materia Civil, la LORL, el ladrillo de Derecho Constitucional, mi dosier de Historia del Derecho... Antes no entendía nada de esto... Eran, simplemente, "cosas de mayores". Hoy, son un progreso... Forma parte de mi rutina. Antes, me he asustado... Como ya he dicho, creía que lo había perdido todo... Que me había abandonado mi bien más preciado: Mi retórica. He encendido la radio... Me he puesto a pensar, en el vacío, sin más... Escuchaba una canción... He sonreído, al encontrarle sentido a una frase que nadie en mi casa entendía. Ésta, decía así:

"Si me declaro en guerra dices que no entiendes de banderas..."

La esencia es imperecedera... Innata. Inmortal.
Bendito el que le encuentre sentido a ese verso.
Tengo ganas de poder gritarlo... O susurrarlo. Quiero poder sentirlo y regalar el sentimiento con el que  esas palabras fueron hilvanadas.

Adjunto la canción... Un regalo para los oídos... Y sobre todo, para el corazón.

Rulo y la contrabanda - (ABRIR)


jueves, 22 de marzo de 2012

Primeros pasitos

... y llegamos al punto en que el protocolo, las formalidades, los tecnicismos, los nervios, las palabras perfectamente hilvanadas, las expresiones sustancialmente contundentes, los micrófonos, los manuales, los folios, los miles de apuntes y los bolis sin tinta, pasaron a formar parte de la vida cotidiana. Bienvenido, mundo genial de las cosas que nunca había vivido. Bienvenida, vida.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Inicios

Por un cuartucho polvoriento con poca luz y lleno de papeles en la C/ La Paz. Lo convertiré en algo grande. Yo misma me encargaré.

martes, 20 de marzo de 2012

Más cerca del cielo

Cuando decía que los días de lluvia eran para mi una pasión sin límites definidos, no era consciente de que esas palabras tuvieran una magnitud tan grande, ni una razón tan fundamentada. Los gritos y las negras palabras han hecho temblar mi alma hoy... La primera reacción ha sido subir a la terraza... Ese lugar que me permite estar más cerca del cielo...Ese lugar donde dicen que no corre el tiempo... Ese lugar donde viven las estrellas...Ese lugar, donde reside mi estrella. He subido simplemente a mojarme, a dejar que el agua me empapara el cuerpo hasta tal punto que no se pudiese diferenciar entre las lágrimas y las gotas de vida que caen de arriba. Parece estúpido, pero estando sola allí, me sentía acompañada... Hoy, el cielo, lloraba dolor a mi lado. Tiendo siempre a vivir sobre una metáfora incesante, pero es algo que me hace sentir bien. Me niego a relegarme a un realismo pragmático, a pesar de que los latidos del corazón cada vez son más lentos. Le hago daño a este huésped permanente que compró mi pecho, y el pobre no se queja... De vez en cuando se pronuncia exteriorizando lágrimas injustificadas que ni siquiera yo comprendo... Pero eso es todo en cuanto hace. Nunca me protesta, es más, me regala sonrisas de optimismo desde dentro. Tiene marcas de violencia verbal y de sentimentalismos extrapolados, pero sigue siendo el único pilar que sustenta mis razones. Es un corazón sensible, pero le admiro... No soy pedante, porque separo su acción de mi modo de actuar. Él, al menos, me quiere más que yo a mi misma a pesar de vivir dentro de mi. Los gritos siguen retumbando por el pasillo. Se me está consumiendo la rabia. No entiendo nada. Tengo el pelo mojado y las manos frías... Todavía tengo los pies empapados por el charco que he pisado esta tarde... No me apetece ni secarme. Tengo los ojos rojos, centrados en un círculo imperfecto de tono oscuro... Sí, se me ha corrido mi habitual sombra de ojos. No sé si ha sido la lluvia o las lágrimas... Tal vez ambas. Me duele la cabeza y tengo mucho trabajo...
Creo que, necesito descansar un rato.

lunes, 12 de marzo de 2012

12

Un mes vista

?

Llevo más de diez minutos sentada en esta silla, con los pensamientos sumidos en la irracionalidad de un sentimiento... Un único sentimiento, tan habitual como el madrugar del sol y tan natural como la vida propiamente dicha. No sé qué escribir... Sería estúpido redactar sobre el vacío...Sobre la incertidumbre... Sobre un interrogante grabado a fuego en la piel de esta dulce disyuntiva. Si, puede que sea interesante, pero no me gustan las películas de suspense... Me asusta, el hecho de no saber qué va después. Pienso como si me pagaran por ello... Con un ímpetu brutal. Puede que parezca absurdo, pero si no lo hago no le encuentro interés a la vida. Es una subordinación necesaria para mi... Y me encanta. La verdad es que tengo miedo... Pero al mismo tiempo es un orgasmo metafórico. Nadie sabe el origen de esta sonrisa de imbécil que llevo dibujada en la cara, hace algo más de dos semanas.

sábado, 10 de marzo de 2012

Destaparse...

Suelen decirme que pienso demasiado y que me obsesiono con el trasfondo de la vida... Que tengo mal despertar y que tardo mucho en ducharme... Que duermo muy poco y que siempre llego tarde... Que puedo aparecer en cualquier parte... Que tengo mal carácter... Que me importa el "qué dirán" y que me emborracho con "nuncas", sin pensar que cuando digo "de esta agua no beberé" siempre me bebo dos barriles... Que soy muy pasional y difícil... Que soy complicada, pero muy simple... Que soy bohemia y de mente cerrada... Que soy sensible y que no doy los buenos días... Que soy tan perfeccionista que peco de "tiquismiquis"... Que soy muy cabezota y que los sentimientos exhalan por cada poro de mi piel muy fácilmente... Que soy muy transparente y que llevo tatuada la concepción vital de vivir rápido y lento a la vez... Que me echo demasiada azúcar en el vaso de leche... Que mi hermano me quiere más que a nada... Que mi habitación es un museo de incoherencias... Que soy muy caprichosa... Que tengo la maldita tendencia de querer caerle bien a todo el mundo... Que sufro incontinencia verbal crónica... Que soy excesivamente detallista y que soy capaz de ver lo que nadie ve... Que aguanto la mirada... Que amo con locura y esa locura me anula la razón muchas veces...Que salgo bien en el carné de identidad... Que discuto mucho con mi madre y que madre solo hay una... Que odio a la gente sin metas y el agua con gas... Que metafóricamente sufro de Cardiomegalia y que me gusta mucho la Filosofía... Que me encanta la retórica y que tengo mucho rollo... Que al cruzar la calle me fijo en la longitud de las líneas del paso de cebra... Que soy odiosamente observadora... Que la sensibilidad se apodera de mí todos los días.. Que siempre veo figuras en las nubes... Que soy una obsesa de los atardeceres... Que cuando bebo me pongo agresiva... Que me cuesta mucho despertarme y que mi lado bueno es el izquierdo... Que idealizo demasiado... Que me tomo los Ibuprofenos de dos en dos... Que sueño con chocolate y con manos grandes... Que bebo más café que agua... Que me gusta andar descalza... Que no tengo paciencia ninguna y que me desespera la espera... Que tengo el acento muy cerrado... Que tengo las piernas bonitas... Que el tiempo se nos escapa... Que el sexo es vida, que la vida solo es una, y que la una de la madrugada abandonó la esfera del reloj hace tres horas... Que mi abuelo me observa desde arriba... Que los dulces no engordan, sino que engordo yo... Que no me gusta andar... Que siempre le busco una respuesta a cada incógnita, y que si no hay incógnita, yo la planteo... Que tengo una capacidad de sacrificio brutal... Que cuando me enfado digo más palabrotas que veces respiro ... Que cuando respiro cambia el mundo... Que cuando hablo, aunque sea en voz baja, algo se rompe... Que cuando escribo, cautivo... Que cuando lloro, hago llorar... Que cuando río, contagio... Que si enfurezco, mejor apartarse... Que soy presa fácil de la fauces del amor y que no me gusta el olor a gasolina... Que me encantan las tormentas... Que tengo miedo al vacío y que me encantan las margaritas, hasta tal punto que viviría en una de ellas... Que no me gustan los fideos y viviría con leche condensada... Que duermo sin pantalón del pijama y siempre me quemo los brazos al freír un huevo... Que soy muy buena fotógrafa y que tengo los pies pequeños... Que seré un peligro al volante y que arraso con la coca-cola... Que nadie entiende por qué no quiero comer carne... Que siempre llevo falda y nunca pantalones... Que mi segunda piel son unas medias... Que adoro mi biblioteca... Que colecciono marcapáginas y odio dormir con calcetines... Que siempre llevo los ojos negros... Que me calman los lugares con agua... Que me gasto mucho dinero en chicles... Que tengo el pelo muy suave y la suavidad me caracteriza... Que siempre tengo ganas de bailar... Que me gustan los espejos y la Historia... Que al comer siempre me mancho... Que en verano mi piel brilla cuando se seca la sal sobre esta eclipsada tez morena...Que viviría en la playa y sin embargo, siento un feroz terror por la alta mar... Que me dan miedo los parques de atracciones y que me encanta dormir en el sofá... Que nunca bajo la persiana y que adoro los días de lluvia... Que soy muy inteligente y luego soy la más imbécil del mundo, hasta tal punto que mi intelecto se equipara a la densidad material y física de un suspiro...es decir, a nada. Que saco buenas notas y luego me burlo de la vida... Que me dan miedo las alturas.. Que no llueve, sino que el sol llora de risa porque le hacemos cosquillas con las pestañas... Que vivo en una constante metáfora... Que amo la literatura y que me casaría con ella... Que adoro a la gente que ve dos soles en los ojos de alguien... Que odio a los que alquilan corazones y rompen sus cristales... Que me muerdo las uñas y tengo miedo a la oscuridad... Que daría la vida por la gente que quiero... Que no veo lágrimas, sino gotas de vida florecer de un sentimiento... Que no siento, sino vivo... Que no miro, sino observo... Que no canto, sino hablo alegremente... Que no suspiro, sino hablo a gritos en silencio... Que si no respondo, malo... Que si no escucho, mejor callarse... Que si estoy nerviosa, hay que dejarme... Que mi vida es mía, sin embargo quiero regalársela a "él"... Que vivo sin vivir y que dentro de unos años, seré el punto de la  "i" de un sincero "te quiero" al que le faltaba base...al que le faltaba fundamento...al que le faltaba yo y de quien yo carecía.
Tremendo acopio de corrientes intrascendencias vitales sin fundamento ecuánime... Declaración de independencia contra las garras de la vida... Manifestación evidente de la madurez que acompaña a las diecinueve primaveras que dibujan los años en mi piel... Confesión que subyace de una madrugada plagada de emociones fuertes... Sentimiento que echaba de menos...Tal vez porque no lo había llegado a sentir nunca...Tal vez, porque se me había olvidado quererme, simplemente, tal como soy.



miércoles, 7 de marzo de 2012

Disyuntiva

Toda la fuerza mental y la capacidad cognitiva de tener la noción espacio-temporal controlada, me la anula con un simple atisbo concupiscente... Y lo más lindo es que es sin premeditación... Sin darse cuenta... Difuminando la situación con pinceladas de estridente dejadez, tanto, que desde aquí se oyen los golpes bajos... Para mí no habla, sino que lanza palabras al aire...Vocablos y enunciados que yo cojo al vuelo y reúno a mi modo, componiendo las líneas que yo quiero... Dicen que de graves errores y embustes está cargada la Historia... No iba a ser menos la mía, ya que queda relegada, inexorablemente, al subsuelo vital... A la temática más mundana... A jóvenes historias que no hacen más que corroborar las lascivas teorías de Freud... Todo gira entorno al mismo rojo epicentro...  Todo acto tiene un fin en si mismo, y todo fin conlleva un riesgo.
Situación que es un cómputo perfecto de la más odiosa ilusión. Conjetura que me cansa. Coyuntura que engloba una postración mental injustificada.
Se me está acabando la paciencia.

martes, 28 de febrero de 2012

Mamá

Creo que, a veces, si me dejara llevar por la esencia de los consejos maternales, me iría muchísimo mejor en algunos aspectos de mi vida. Esto, no lo digo por hacer honor a un tópico, lo escribo porque es la cruda realidad.

"No te fíes nunca ni de tu propia sombra" Qué razón... Es cierto... Hasta mi propia sombra me abandona cuando se esconde el maldito sol.

lunes, 27 de febrero de 2012

Dulces abriles

Aunque la gran mayoría de mis líneas versen sobre bohemios sentimientos, me encanta pensar en el motivo por el cual los redacto: Una tierna juventud... 19 abriles embriagados de incoherencia crónica. Lo mío ya es una patología... Una arritmia sin remedio... Un saber estar, a la intemperie de la vida... Siendo presa fácil de la infausta locura. Las improntas del pasado marcadas a fuego en mi carácter no hacen que repudie cada momento vivido... Al contrario. Al fin y al cabo todo forma parte de la historia... De nuestra más personal cronología. Desde una lágrima, hasta una gota de café derramada sobre una camisa blanca... Todo. Ayer, en una de esas densas conferencias de Derecho Internacional, el ponente sentenció: "La juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo... Y yo, ya he llegado al límite de esa sanación." Espontánea máxima tremendamente sagaz... Efectivamente es una enfermedad, pero adoro esta dolencia... Me encanta ser la materialización de un impetuoso acopio de hormonas revolucionadas... Haré honor a ello, eternamente. Lo anuncio ya, con carácter previo a una decadencia inexorable.

domingo, 26 de febrero de 2012

Vol.

Hoy, estando sola, he tenido que darle voz a la radio... Al máximo. El silencio se escuchaba demasiado. No quiero pensar.


sábado, 25 de febrero de 2012

"Que te vaya bonito"


Los comentarios vitales resuenan por cada rincón de mi cabeza como si fueran momentos materializados, dando botes a modo de una pelota de tenis en un campo de tierra... Levantando contundentes nubes de polvo cada vez que el pensamiento impacta contra el suelo de la memoria. Las opiniones llegan como si fueran sucintas recensiones de la más vieja experiencia, sin saber que cada mente es diferente... Sin saber que cada corazón bombea de una manera. Es extraña, y al tiempo inconcebible la cantidad de sentimientos que pueden llegar a agolparse en el pecho en cuestión de horas... La putada es no saber discernir entre unos y otros... El paulatino ejercicio del consuelo no sirve para paliar el desconcierto... Ni la decadente tristeza cubre el lascivo y concupiscente desenfreno anterior. Aprender, hoy por hoy, no estaría de más… Aunque, al parecer, eso es una ardua tarea… Ni instrospección, ni un detallado estudio cognitivo de uno mismo, ni hacer honor a los fundamentos ontológicos… ¡NADA! Tonterías…Todo estupideces.
Aun así, hago uso de mis mejores deseos. Como dice la canción… "Que te vaya bonito".