martes, 2 de agosto de 2011

Nostalgia injustificada.

Si al despertar no he soñado contigo, me lo invento y sigo adelante... Solo pensar, en tumbarme en tu ombligo, me hace ser testigo de el calor cosido a nuestra piel... Enterrarnos en la cama, que mañana no amanezca hasta las doce, que nos destrocen los latidos y que, sin más, las ganas se disuelvan en el roce de tu cuerpo contra el mío...

1 comentario:

¡Gracias tu aportación!